Para muchos Zach Tirpak puede significar un perfecto desconocido pero el hombre se especializa en escribir artículos deportivos en USA y entre sus notas más destacadas existe una que escribió en agosto de 2012 sobre Endorsement, titulada “Un caballo de carreras en el más puro sentido”.
Tirpak hace hincapié en tres puntos esenciales en la vida del semental que actúa en nuestro Haras La Quebrada: La lesión que superó pero que lo privó de animar el Kentucky Derby –prueba a la que llegó como uno de los principales animadores- y el hecho de que en su vida deportiva compitió libre de medicamentos como el Lasix. 

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El escritor se refiere al alazán como “Un semental de un semental”, en clara alusión a su generoso padre, Distorted Humor; y también lo define como “Esos caballos en el que los ojos en el Paddock se centran en él. Clasudo y rudo, pisando fuerte o pavoneándose, este cinco años criado en Kentucky tiene mucho orgullo…”

Tirpak repasa la vida competitiva de Edorsement y asegura que hubiese sido “Un legítimo contendiente para el Derby de Kentucky de 2010”. Agrega que su actuación en La Carrera de las Rosas “nunca se materializaría pues sufriría una fractura en su mano derecha mientras trabajaba una semana antes del Derby. Eso significó una decepción grande para sus dueños, Shannon y Bill Casner, y su entrenadora de aquel momento, Shannon Ritter”.
Es bueno agregar que, por entonces, Ritter entrenaba apenas cinco caballos, ella había sido jocketa y era quien además lo montaba en sus trabajos.

Sin embargo, el escritor destaca que “El hijo de Distorted Humor volvió con todo, tras superar una cirugía exitosa en la que dos tornillos fueron insertados para curar el hueso dañado. Pasaron más de 20 meses hasta su regreso a las pistas, bajo el entrenamiento de Eoin Harty, un ex asistente del emblemático Bob Baffer.”

Claro, tras su reprise, Endorsement sumó ganancias en cinco actuaciones desde diciembre de 2011, contándose su éxito en una carrera condicional con opción a reclamo (allowance optional claiming) en Gulfstream Park, donde venció en tiempo récord de 1m42s35/100 para los 1700 metros.

No obstante, su más impresionante demostración ocurrió en el Texas Mile (G3 – 1600 metros) en Lone Star Park, donde superó al favorito del cotejo, Canonize. Luego vendría un tercer puesto en el Pimlico Special Stakes (G3 – 1900 metros), en la arena de Pimlico; para más tarde escoltar a nuestro campeón y también padrillo en La Quebrada, Indy Point. Esto ocurrió en el Wickerr Stakes (1600 metros), en Del Mar, la tarde en la que el caballo argentino marcó su debut en tierra norteamericana.

Antes de todo eso. Incluso antes de lesionarse en la previa del Derby, Endorsement había salido de perdedor en un maiden special weight en Oaklawn Park, a sus tres años, sobre 1700 metros en pista de césped normal y luego hilvanó el Sunland Derby (G3 – 1800 metros), en la arena de Sunland, al cabo de 1m48s46/100. Incluso, otro punto interesante a destacar es que supo ganar en arena y pasto.

Pero de regreso al artículo de Zach Tirpak, el escritor afianza el tercero de los puntos salientes que reúne la campaña de Endorsement y es la particularidad de haber competido libre de medicación. “Su historia se pone más interesante al constatarse que es parte de una muy pequeña minoría de caballo pura sangre norteamericanos con campaña sin drogas. Han leído bien, cero drogas.” Y agrega declaraciones del propio Harty al matutino New York Daily News: "Él es sano, por lo que no es necesario darle nada para eso, y no sangra, así que no hay razón para darle Lasix."

Tirpak enfatiza éste detalle y lo define como “Un referente de todos los opositores a la medicación en los pura sangre de carreras. Un caballo de carreras que no necesita drogas para competir” Y cita una vez más a Harty, que siempre se encargó de destacar su victoria en Gulfstream, en tiempo récord de 1m42s35, sin la ayuda de alguna medicación.

Finalmente concluye: “Endorsement generó empatía con los aficionados tras su regreso. Es un caballo que por momentos tiene comportamientos de niño, en una ocasión trató de montar al caballo que lo llevaba de tiro en la previa de una carrera. Además la suya es una historia verdadera de superación. Siempre es genial ver caballos con personalidades audaces y aún mejor, cuando ganan.”

Tirpak destaca dos bondades significativas en la vida de Endorsement. No todos los días estamos ante la presencia de un verdadero animador del Kentucky Derby, tampoco es sencillo recuperarse de una lesión como la que sufrió, que motivó que le colocaran unos clavos en el lugar lastimado, como así también la desventaja que puede representar esto de competir libre de medicamentos en un contexto como USA donde la medicación está a la orden del día. Detalles que resaltan una campaña signada por lesiones y por la enorme clase de un caballo diferente. 

Decisión de su propietario
La particularidad de Endorsement, de estar libre de Lasix y otro tipo de sustancias médicas, fue decisión de su dueño, Bill Casner, uno de varios propietarios de caballos que se han comprometido a no utilizar el diurético en las campañas de sus ejemplares.

En tal sentido, se debe decir que desde que regresó a la acción tras lesionarse, el alazán corrió libre del medicamento y en sus primeras seis actuaciones sumó dos triunfos, dos segundos y dos terceros lugares, incluso en cotejos de grado.

 

En el siguiente link encontrarán el artículo original de Zach Tirpak

http://bleacherreport.com/articles/1282261-endorsement-a-racehorse-in-the-purest-sense-and-a-whitney-handicap-contender